De temporada: Chiles / Ajíes
Cuando se trata de elegir chiles existen cientos de variedades disponibles. Desde grandes y casi dulces a diminutos y ferozmente picante, los chiles son muy versátiles en la cocina. Se pueden usar como condimento o cocidos, rellenos y horneados enteros, rebanados y encurtidos, secos y molidos, asados y hechos puré en salsas.
Por lo general, mientras más pequeño el chile más picante es. Su color varía desde el amarillo, anaranjado y verde a rojo y negro. Tanto frescos como secos, los chiles se consiguen durante todo el año. Por lo tanto, escoge unos cuantos chiles y deja que su picante sabor le dé calor a tus comidas de invierno.
Cómo comprar
- Selecciona chiles firmes, de colores brillantes con piel lustrosa sin machucones. Evita comprar los que tienen tallos mohosos, machucones o los que estén marchitos.
- Refrigera los chiles frescos en una bolsa plástica abierta de 7 a 10 días.
- Guarda los chiles secos en un envase hermético en un lugar fresco y seco hasta por 6 meses.
Cómo preparar
- Se recomienda usar guantes de goma o de plástico para manipular los chiles y evitar tocarse la cara o los ojos. El picor se encuentra en los aceites que hay dentro de las semillas y las venas. Estos aceites pueden irritar la piel y causar un escozor doloroso en las manos, labios y ojos.
- Siempre lava bien las manos, la tabla de cortar y el cuchillo con agua caliente con jabón después de manipular los chiles y deshazte de los guantes usados.
- Enjuaga los chiles frescos con agua fría. Las venas blancas y las semillas que hay en su interior contienen 80% de su sabor picante. Puedes quitarles éstas total o parcialmente para disminuir el sabor picante de un platillo.
- Para quitarles las venas y las semillas, corta los chiles a lo largo por la mitad. Si lo deseas, quítales también los cabitos junto con las venas y las semillas y luego, pica los chiles a tu gusto.
- Para asar los chiles frescos, mira las instrucciones en el video Cómo asar chiles rojos en nuestra sección Escuela de Cocina.
- A menudo los chiles secos se tuestan antes de hidratarlos en líquido. Para tostarlos, ponlos en una sartén pesada y seca; cocínalos a fuego medio hasta que suelten su fragancia y estén levemente tostados, volteándolos frecuentemente con unas pinzas; déjalos enfriar.
- Remoja los chiles secos tostados en agua caliente hasta que se ablanden. Quítales y desecha los tallos y las semillas. Pícalos o muélelos en la licuadora con una pequeña cantidad de agua hasta formar una pasta. Ten mucho cuidado cuando añadas chiles picantes a un platillo que estés cocinando. Empieza con una cantidad pequeña, ya que la cocción intensifica su sabor picante.
Nutrición
- Bajos en calorías y ricos en vitamina C.
Con qué servir
- Dale un toque picante a tus salsas favoritas de vegetales o frutas añadiéndoles un poco de chiles frescos bien picados.
- Agrega a los huevos revueltos y a los omelets un sabor que te hará abrir mucho los ojos al añadirles un poco de chiles frescos picados durante su cocción.
- Intensifica el sabor de las hamburguesas y las salchichas OSCAR MAYER Wieners coronándolas con jalapeños rebanados y queso KRAFT Monterey Jack Cheese.
- Revuélveles un poco de chipotles enlatados o chiles secos molidos a tus recetas favoritas de chili y guisados para obtener un sabor picante y ahumado.
- Dale más sabor a los salteados y otros platillos usando aceite con sabor a chile. Simplemente saltea brevemente un chile picante en el aceite. Saca y desecha el chile y continúa la receta con el aceite saborizado.