Segundas en popularidad y producción después de las manzanas --sus primas botánicas-- las peras se cultivan en California, Washington y Oregón y se cosechan en pleno invierno. Mientras su forma básica cambia poco de variedad en variedad, las diferencias en textura y sabor determinan si la fruta se sirve cruda, cocida u horneada. A las peras no se las deja madurar completamente en el árbol para evitar texturas arenosas y maximizar su sabor. Su dulce fragancia, su delicado sabor a flores y su suave y jugosa pulpa la hacen la opción ideal para todo tipo de comidas invernales y festivas: aperitivos, ensaladas y postres.