2. Coloca 2 mitades de pechugas de pollo en una bolsa grande resellable para congelar. Golpea las pechugas con el costado de una lata pesada, un rodillo o un mazo para carne hasta que tengan 1/4 pulgada (0,6 cm) de espesor. Repite el proceso, en la misma bolsa, con el resto de las pechugas, de dos en dos.