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¡A moverse todos!

¿No estás seguro si tus hijos son lo suficientemente activos? Toma este 'test' para que lo sepas.

  • ¿Cuán activo es tu hijo?
  • La familia completa --¿participa junta en alguna actividad física?
  • ¿Pasan tus hijos menos de 3 horas diarias viendo la televisión?
  • ¿Toman tus hijos clases de gimnasia o practican algún deporte en el colegio todos los días?
  • ¿Caminan tus hijos al colegio, o van en bicicleta, si les es posible hacerlo?
  • ¿Juegan tus hijos fuera de la casa, o participan en alguna actividad física dentro de la casa?
  • ¿Participan tus hijos en alguna actividad comunitaria, o juegan algún equipo de deporte en el colegio o la comunidad?
  • ¿Están tus hijos físicamente activos más de 3 horas a la semana?

Si has contestado "no" a varias de estas preguntas, es obvio que tus hijos no están siendo lo físicamente activos que debieran. Muchos niños hoy en día no están haciendo el mínimo de actividad física que se recomienda diariamente. Y promover el estar en una buena forma física, igual que seguir una buena nutrición, es muy positivo para el mejor futuro de los niños. Una actividad física que se practica con regularidad, y el seguir una alimentación balanceada y nutritiva, les ayudará a desarrollar huesos más sanos, tener más fuerza y cansarse mucho menos. Además de que así mantienen un peso correcto, lo que los hace sentir mejor sicológicamente, pues su amor propio aumenta. Pero ¿cómo comenzar? Pues desarrollando un plan, lo que es más fácil de lo que imaginas. Aquí tienes unas sugerencias:

  1. Personaliza las actividades - Fíjate qué actividades le van mejor a la personalidad de tus hijos. Si es una persona extrovertida, trata de que practique deportes en equipos, como el béisbol, soccer, o baloncesto. Si él o ella son un poco reservados y tímidos, piensa en actividades más individuales, como clases de baile, de gimnasia, de patinar o de "skateboarding". Y si tus hijos no son ni demasiado extravertidos ni introvertidos ¡trata de que hagan deportes como la natación, jugar bolos, o jugar 'badmington'!
  2. Ejercítense en familia - La mejor manera de que los niños comiencen a 'moverse' es dándoles un buen ejemplo. Una buena idea es dedicarle dos horas la semana a compartir una actividad física con los hijos. Pueden dar un paseo por las montañas haciendo senderismo (lean nuestro "Conociendo la Naturaleza") o disfruten juntos juegos que se puedan practicar en el patio de la casa.
  3. Enfoca tu atención en los grupos de nutrición - Moverse y mantenerse activos es la mitad de la solución, pues la otra mitad es vigilar la alimentación. Y en la Pirámide de la Comida, es importante seguir las cantidades diarias de porciones de los cinco grupos alimenticios que se recomiendan consumir. Al prepararle la 'lonchera' debes seguir estas sugerencias y hacer que tus hijos coman mejor y tengan una buena nutrición. Puedes empacarles los Lunchables Fun Fuel Chicken Wraps, una comida balanceada de cuatro de los cinco grupos alimenticios.
  4. Se positiva y no les repitas lo mismo una y otra vez - Este último consejo suena como algo sencillo, pero es realmente muy efectivo. Repetir lo mismo a los niños una y otra vez para que cambien sus hábitos de ver demasiada TV, o de no estar activos físicamente ¡no funciona! En vez de hacer eso, usa una forma positiva de hablarles y de darles ánimos para que se muevan más. Quizás un hermano mayor puede enseñar al hermano o hermana menor como jugar un deporte o como mantenerse más activo. O planea un juego con los amigos de tus hijos, pues en grupo los niños se animan y hacen cosas que solos nunca van a realizar. ¡Y asegúrate darles un 'snack' rico y nutritivo después que hayan estado jugando fuera de la casa toda la tarde!
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