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Asuntos de dinero

Probablemente le habrás dicho eso a tus hijos que“el dinero no crece en los árboles”. Pero, decir esto no es suficiente para darles una educación financiera. Como padres, deben ayudar a que los hijos comprendan de dónde viene el dinero: el valor que tiene y cómo pueden gastarlo y ahorrarlo concienzudamente.

Ganar dinero

La manera más rápida de enseñarles a los hijos el valor del dinero es dejando que se lo ganen. Ellos rápidamente comprenderán el concepto de que su esfuerzo está directamente relacionado a las monedas y a los billetes que reciben. Montar un kiosco de limonada es la manera perfecta de comenzar esta instrucción. Tendrán que preparar la limonada y mantenerla helada, reunir los efectos necesarios para “mercadear” la bebida, buscar una buena localidad, aprender a dar cambio (cualquier manera de incorporar las matemáticas es buena idea), vender la limonada, y luego contar y dividir el efectivo. Es una gran satisfacción ver como un negocio evoluciona de principio a fin. Ah, y si quieres enseñarles las reglas del mundo de los negocios, haz que te paguen por los ingredientes que usaron. Esto podría llevar a una discusión sobre el ingreso bruto vs. las ganancias netas. Si tan sólo quieres que tus hijos disfruten de la diversión de vender limonada, entonces puedes absorber el costo de los materiales.

Mesadas

El tema de darles a los hijos una mesada por completar sus quehaceres es bastante controvertible. Los que dicen “no” discuten que las mesadas son meramente para enseñar a los hijos a administrar su dinero. Los quehaceres se hacen para que todo en la casa funcione bien: porque eres parte de la familia, no de un negocio. Por ejemplo, mamá y papá no cobran por preparar la cena o lavar la ropa. La otra cara de la moneda es que cuando crecemos y tenemos trabajos, nos pagan… y las mesadas podrían ser una introducción a ese concepto. En fin, aquí no hay contestación definitiva. Toma la decisión de pagarle a tus hijos como mejor te parezca.

Ahorros

A menudo, los niños quieren gastar el dinero tan pronto lo consiguen. Cuando tu hijo diga que quiere algo que no puede ser comprado con la mesada de una semana, entonces tienes la oportunidad de enseñarle estrategias de ahorro. Ayuda a tu hijo a calcular cuántas semanas necesitará ahorrar para comprar el artículo si guarda toda su mesada o la mitad. Ofrécele una alcancía aparte para los ahorros, y marca un calendario para calcular cuántas semanas pasarán hasta que tenga suficiente dinero en la alcancía. (Si te preocupa que el artículo no estará disponible por mucho tiempo, podrías comprarlo y guardarlo hasta que tu hijo tenga suficiente dinero. Para niños mayores, esto podría ser una introducción al concepto del crédito).

Gastos

Cuando tu hijo planifique comprar algo, anímalo a que investigue un poco. Visita unas cuantas tiendas si es posible, haz algunas llamadas telefónicas o, como la mayoría de los consumidores hoy en día, visita el Internet para comparar. Los anuncios de los periódicos son otro recurso. Asegúrate de que tu hijo comprenda el concepto de precio por unidad. Por ejemplo, si colecciona pulseras de goma, haz que divida para comparar el costo de un paquete de ocho con el de uno de 12.

Donativos

Al igual que enseñas a tus hijos a compartir sus juguetes, es importante que les enseñes a compartir sus recursos. Muchos padres animan a sus hijos a dividir sus mesadas en tres alcancías, marcadas “Ahorrar”, “Gastar” y “Dar”. Anima a tus hijos a elegir una institución benéfica o sin fines de lucro que tenga un significado especial para ellos. Un amante de los canes podría dar dinero a un refugio de animales. Un joven pintor o músico podría dar a una fundación local de las artes. Ayuda a tu hijo a explorar opciones y determinar la cantidad que va a dar, pero no lo hagas sentir culpable. La idea es que se sienta bien al contribuir.

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