PRECALIENTA el horno a 350°F. Combina el queso crema, el azúcar y la vainilla en un tazón grande con una batidora eléctrica a velocidad media hasta que queden bien mezclados. Agrega los huevos; revuelve hasta que se mezclen. Saca 1 taza de la masa. Agrega las fresas en conserva y el colorante para alimentos; revuélvelos hasta que se mezclen bien. Viértelo todo dentro de la base preparada; cúbrelo todo con la masa que sacaste.
HORNEA el pastel por 40 minutos o hasta que el centro esté casi por cuajar. Déjalo enfriar.
REFRIGÉRALO 3 horas por lo menos o por toda la noche. Corónalo con la cobertura y las fresas justo antes de servir. Guarda el cheesecake (pastel de queso) que sobre en el refrigerador.