MEZCLA 1/4 taza de azúcar y la maicena en una olla mediana. Añade gradualmente el agua, revolviendo con un batidor de varillas hasta mezclar bien. Deja que hierva a fuego medio; cocina esto por 5 minutos, revolviendo constantemente. Retira del fuego. Agrega la gelatina en polvo y el jugo de limón; revuelve hasta que la gelatina esté completamente disuelta.
VIERTE la mezcla en una fuente cuadrada para hornear de 8 pulgadas, rociada con aceite en aerosol. Refrigérala por 1 hora o hasta que esté firme.
DESMOLDA la gelatina sobre papel pergamino justo antes de servir; córtala en 36 trocitos. Cúbrela parejamente con el 1/4 taza de azúcar restante. Guarda lo que sobre en la nevera.