PRECALIENTA el horno a 375°F. Cocina los tomates, las cebollas, el aderezo y el ajo en una cacerola mediana a fuego medio, mientras los revuelves de vez en cuando, por 10 minutos o hasta que espese. Saca la cacerola del fuego; ponla a un lado.
HAZ hervir la leche a fuego medio-alto, revolviéndola de vez en cuando, en una cacerola pesada de tamaño mediano. Reduce el fuego a bajo. Agrega poco a poco la harina de maíz, revolviéndola bien. Cocina esto, mientras lo revuelves, durante 5 minutos o hasta que la polenta se desprenda de los lados de la cacerola. Utiliza una cuchara para colocar la mitad de la polenta dentro de una fuente para hornear cuadrada de 9 pulgadas engrasada con mantequilla. Forma una capa para cubrir la polenta con la mitad de la salsa de tomate, otra con la mitad del jamón y una tercera con la mitad del queso. Repite las capas, empezando con la de la polenta.
HORNEA la polenta de 20 a 25 minutos o hasta que se caliente por completo. Sírvela caliente.