HIERVE 3/4 taza del agua. Agrégala a 1 paquete de gelatina en polvo en un tazón pequeño; revuelve 2 min hasta que esté completamente disuelta. Vierte 1/4 taza en un tazón de vidrio o un molde de 2 litros de capacidad, ligeramente engrasado. Refrigera 15 min o hasta que esté ligeramente espesa. Pela, entretanto, el mango y corta rebanadas de 1/8 pulgada de grosor. Acomoda las rebanadas en el tazón, superponiéndolas sobre la gelatina. Vierte cuidadosamente el resto de gelatina de limón sobre el mango. Refrigera 15 min hasta que esté espesa, pero no firme.
HIERVE, entretanto, el agua restante. Agrégala a los 2 paquetes restantes de gelatina en polvo en un tazón mediano; revuelve 2 min o hasta que esté completamente disuelta. Incorpora la leche evaporada. Refrigera 30 min; vierte sobre la capa de gelatina en el tazón.
REFRIGERA 4 horas o hasta que esté firme. Desmolda el postre sobre un platón justo antes de servir.
Decora con la cobertura.